Tecnologías químicas para un futuro sostenible.

La transformación de la economía hacia un nuevo modelo circular y descarbonizado es un desafío que la industria química asume como propio. Su probada capacidad de innovación tecnológica -es el mayor inversor industrial en I+D+i- le proporciona el potencial necesario para responder a las demandas de sostenibilidad que la sociedad y los mercados reclaman hoy. Los Objetivos de Desarrollo Sostenible de la ONU para 2030 y los fijados por la UE en el marco del Green Deal para alcanzar la neutralidad climática antes de 2050, marcan un horizonte urgente que requiere de soluciones disruptivas ante grandes desafíos.
Tecnologías y materiales que el sector químico ya está generando en el ámbito de la transición energética para mejorar la eficiencia de las energías renovables, sistemas avanzados para el almacenamiento energético, soluciones para impulsar la economía del hidrógeno verde o procesos químicos con bajas o nulas emisiones. Sin olvidar los materiales para la impresión 3D o los nuevos combustibles limpios para una movilidad sostenible. En el ámbito de la economía circular, que avanza en paralelo a la descarbonización, la industria química está desarrollando tecnologías capaces de convertir residuos en sustancias de alto valor añadido. Es el caso del de las tecnologías del reciclaje químico de los residuos plásticos, que permite evitar que una gran parte de los mismos terminen incinerados o en el vertedero.
También se avanza en la captura y uso el CO2 como materia prima para numerosas aplicaciones y en tecnologías para la bioeconomía y los bioproductos. Y como eje vertebrador de la sostenibilidad, está la digitalización, un vector esencial para que estas innovaciones punteras contribuyan a este propósito con todo su potencial. Permite optimizar recursos, ganar eficiencia, flexibilidad y en definitiva, minimizar riesgos para maximizar nuestra respuesta a ambiciosos desafíos globales. Alcanzar una verdadera economía circular y descarbonizada y por tanto más sostenible, en un mundo con recursos limitados cuya población crece exponencialmente, solo será posible con la contribución de la innovación química y la industria que la desarrolla.a