Se descubre una nueva clase de polímeros sostenibles

Investigadores de la Universidad de Bayreuth han descubierto una nueva clase de polímero que ya puede moldearse a bajas temperaturas y bajo presión. © Rika Schneider UBT
Investigadores de la Universidad de Bayreuth han descubierto una nueva clase de polímero que ya puede moldearse a bajas temperaturas y bajo presión. © Rika Schneider UBT

Investigadores de la Universidad de Bayreuth Haver descubrieron una nueva clase de polímeros caracterizada por sus propiedades biodegradables y reciclables, y que también puede procesarse de forma más sostenible

Investigadores de la Universidad de Bayreuth han descubierto una nueva clase de polímeros como parte del trabajo realizado en el Centro de Investigación Colaborativa (CRC) 1357 Microplásticos. Estos polímeros se caracterizan por sus propiedades biodegradables y reciclables y también pueden procesarse de forma más sostenible. Los investigadores publican sus hallazgos en la revista científica Small.

¿Por qué importa?

El uso generalizado de termoplásticos —plásticos que pueden ser moldeados por calor— está asociado a varios problemas: el procesamiento requiere altas temperaturas y, por tanto, grandes cantidades de energía, y el calor también dificulta el uso de aditivos funcionales sensibles como enzimas o proteínas. Al mismo tiempo, muchos termoplásticos no son suficientemente biodegradables, lo que provoca la acumulación de microplásticos en el medio ambiente. El desarrollo de nuevos materiales que puedan moldearse a temperaturas más bajas ofrece alternativas prometedoras, no solo para reducir el consumo energético durante la fabricación, sino también para disminuir la liberación de microplásticos al medio ambiente. El estudio de Bayreuth demuestra así cómo la investigación interdisciplinar puede ofrecer soluciones prácticas a los desafíos ecológicos asociados con los plásticos.

Investigadores de la Universidad de Bayreuth han descubierto una nueva clase de polímeros con un perfil de propiedades distintivo. Estos son los llamados copolímeros tribloque de poliésteres. Algunos representantes de esta clase presentan propiedades baroplásticas: pueden moldearse únicamente aplicando presión y a bajas temperaturas. En forma de polvo, los polímeros baroplásticos pueden prensarse en objetos moldeados, lo que los convierte en una alternativa eficiente energéticamente y sostenible a los termoplásticos convencionales.

Gracias a las bajas temperaturas de procesamiento, es posible, por ejemplo, encapsular enzimas o proteínas sensibles al calor, algo que no es factible, o solo muy difícil de conseguir, con los termoplásticos convencionales. Esto podría permitir el uso de enzimas para aplicaciones técnicas como el tratamiento de aguas residuales o la degradación de microplásticos. Sin embargo, el potencial de aplicación de los polímeros baroplásticos va mucho más allá de esto: en condiciones de compostaje industrial, los poliésteres pueden descomponerse en dos meses, evitando la formación de microplásticos y asegurando que no queden residuos dañinos a largo plazo.

Además, los polímeros pueden reciclarse tanto química como físicamente, lo que permite su reutilización en aplicaciones técnicas. También pueden producirse de forma relativamente sencilla y controlada, lo que les da un potencial realista para su uso práctico.

Me sorprendió mucho descubrir que ciertos representantes de estos copolímeros en bloque presentan propiedades baroplásticas y también son compostables. Esto me abre muchas más posibilidades que van mucho más allá de mi trabajo anterior. Me alegra haber podido contribuir a este desarrollo y, de esta manera, ayudar a hacer del mundo un lugar mejor dice el Dr. Chengzhang Xu desde la Cátedra de Química Macromolecular y del Instituto Bávaro de Polímeros de la Universidad de Bayreuth.La Prof. Dra. Seema Agarwal, jefa del grupo de investigación en Polímeros Sostenibles Avanzados de la Universidad de Bayreuth, enfatiza. El estudio destaca la interacción especial entre los subproyectos interdisciplinarios de los microplásticos CRC 1357, que juntos hacen posible este desarrollo: desde la síntesis, caracterización, procesamiento y pruebas de degradación en química macromolecular, hasta pruebas de actividad enzimática en bioquímica, a pruebas ecotoxicológicas en ecología animal.

Sobre el CRC

El Centro de Investigación Colaborativa (CRC) 1357 Microplásticos, financiado por la Fundación Alemana de Investigación (DFG), se estableció en la Universidad de Bayreuth en 2019. El CRC investiga la creciente carga ambiental global causada por los plásticos y desarrolla soluciones innovadoras para abordar los riesgos ecológicos, sanitarios y económicos resultantes. Al vincular estrechamente la investigación básica interdisciplinar con la investigación orientada a la aplicación, el CRC pretende permitir evaluaciones de riesgos sólidas y fortalecer aún más la transferencia de conocimiento al público.

Publicación original

Chengzhang Xu, Chengwei Yi, Emilia Fulajtar, Anja FRM Ramsperger, Julian Brehm, Christian Laforsch, Holger Schmalz, Sabine Rosenfeldt, Ulrich Mansfeld, Holger Kress, Andreas Möglich, Andreas Greiner, Seema Agarwal.Los copolímeros tribloque baroplásticos compostables y reciclables permiten el procesamiento de polímeros de bajo consumo. Pequeño (2026); DOI: https://doi.org/10.1002/smll.202514939

Fuente

Se descubre una nueva clase de polímeros sostenibles - Noticias sobre carbono renovable

Nota de prensa de la Universidad de Bayreuth, 20-04-2026. Universidad de Bayreuth